Interim Management

¿Qué es esto de Interim Management? Si no lo conoces, básicamente se trata de contratar los servicios de un profesional por un tiempo determinado, que es lo que dura un determinado proyecto, iniciativa o esfuerzo, para que dicho profesional analice, diseñe, planifique y/o ejecute las tareas requeridas para su éxito. Veámoslo como un renting de profesionales con habilidades determinadas y orientadas a garantizar el éxito -o al menos a maximizar las oportunidades- para determinados objetivos, áreas, retos o hazañas.

Yo soy de los que piensan que, en parte, habría que trabajar a éxito para garantizar los resultados. Lo que ocurre es que esto no siempre es posible si no se tiene la suficiente capacidad para contar con la colaboración de un equipo o para influenciar sobre el mismo. Por eso, opino igualmente que, en cierta medida, más vale no estar sólo integrado o sólo atado a una organización, unidad de negocios o departamento concreto, con el fin de no estar anclado en exclusiva a sus recursos, sus reglas, sus costumbres y sus conflictos de intereses. Por eso, guardar una cierta distancia y dar a conocer claramente la iniciativa para la que uno ha sido contratado y los resultados que se esperan, de un modo en cierta medida transversal, y por supuesto apoyado por la dirección, puede dar lugar a una dinámica diferente, con apoyos diversos que no entiendan la iniciativa como una amenaza sino como una oportunidad, y que pueda arrojar resultados de un modo más rápido y con mayor garantía de éxito de lo que seria de otra manera -ya que habría que pasar por muchos más filtros y barreras culturales de la empresa-.

Y eso es precisamente lo que se ha venido a llamar “interim management”. Lógicamente, no se puede contratar a cualquier profesional para ello. En mi opinión, no será bueno contratar a un profesional extremadamente competitivo -sí competente, no competitivo- ya que podrá alterar en exceso la dinámica normal de la organización, lo que podría resultar en el cumplimiento de sus propios objetivos a expensas de causar un mal mayor si cabe en la dinámica normalizada de la organización, pudiendo arrojar resultados a largo plazo contraproducentes. Y eso no suena nada bien si se contempla desde el largo plazo (algo impropio de profesionales altamente competitivos). Por otro lado, tampoco será bueno contratar a un profesional con un perfil excesivamente colaborativo y consensuador, pues si se aplicase siempre esta dinámica en todos los casos, se podrían llevar a cabo decisiones que interesen al grupo pero no a la iniciativa para la que el profesional ha sido contratado, lo que finalmente podrá redundar en un “fail” para el proyecto -aunque el profesional habrá hecho bastantes amigos, eso sí-.

Entonces, ¿qué profesional sería el adecuado? Cualquiera que no caiga en ninguno de los extremos mencionados, según la iniciativa, según la empresa y según los resultados esperados. Lo que será importante es que entienda bien a la empresa, que entienda cómo ésta lleva a cabo sus dinámicas y su negocio, y lo respete ante todo. Una vez superado este punto, será necesario que demuestre competencias múltiples en determinados aspectos: conocimiento, experiencia, trato, capacidad de gestión y comunicación, capacidad de influencia, mentalidad planificadora, analítica y de resolución de conflictos, así como imaginativa para resolver problemas o pensar out-of-the-box cuando sea necesario. Y muy importante, que crea en lo que va a hacer y que crea en que puede lograrse realmente -de un modo ético por supuesto- y que sea capaz de visualizar los resultados finales y así transmitirlo hacia los demás, especialmente hacia aquellos que tendrán que ayudarle en su camino, o a los que éste ayudará en el suyo -mejor si se entiende en ambos sentidos-.

Lo cierto es que tiene mucho que ver con:

  • Consultoría multidisciplinar (lo que yo he dado en llamar Consultoría 360)
  • Gestión de Proyectos
  • Análisis de Negocios
  • Liderazgo de equipos
  • Proactividad, ejemplaridad, capacidad de influencia, etc.

Igual que alguien contrata a un profesional para solucionar un determinado problema o necesidad que pueda tener (entrenador personal para perder kilos de más sin hacerse daño en el gimnasio, fontanero para el baño, electricista para las chispas, psicólogo para la azotea…) se buscarán los servicios de un “interim manager” para obtener resultados rápidos con mayor garantía de éxito sin necesidad de un compromiso mayor que el de la iniciativa que se desea acometer.

Existen asociaciones que se empiezan a constituir con el objetivo de dar cabida a esta creciente necesidad, que tiene cada vez más sentido en el mundo en el que vivimos. Una de ellas es ésta:

http://interimspain.org/

Es una iniciativa privada con la que no tengo nada que ver. Otra asociación en la cual se encuentran fantásticos profesionales, esta vez orientados a gestión de proyectos, es ésta:

https://www.pmi-mad.org/

De la cual sí he sido miembro en el pasado y a cuyos profesionales respeto enormemente.

Por otro lado, también existen asociaciones de empresas de consultoría como ésta:

http://www.consultoras.org/

Todos ellos trabajan con un objetivo en mente: acometer proyectos, iniciativas y esfuerzos temporales con las mayores garantías de éxito posibles. Para ello buscarán contar con los mejores profesionales, y éstos se preparan a conciencia no sólo acumulando experiencia y especializándose en áreas concretas, sino también compartiendo conocimiento con otros profesionales que buscan ofertar asimismo sus servicios y poder darles utilidad consiguiendo logros que a su vez proporcionen reconocimiento a ellos mismos, a sus asociaciones y a la profesionalización de sus servicios.